top of page

Carta

Carta No. 159

Carta manuscrita sobre un buró blanco junto a una vieja caja de fósforos.

Querida Clara:


Hoy encontré la caja de fósforos.


Ayer fue un día muy soleado. Te levantaste muy feliz, gritando que ya querías llegar a la playa.


No recuerdo si era tu cumpleaños número quince o dieciséis. Disculpa a tu padre, ya tengo mis años.


No pude conseguir tu pastel favorito —el de chocolate—, pero sí alcancé a comprar un tres leches. En el refrigerador debe quedar un poco, por si quieres repetir.


Desafortunadamente, no soplaste tus velitas en la arena como querías. No recordaba dónde había dejado los fósforos.


Aun así, te divertiste mucho.


Gracias por decirme:


—No importa, papá. De todas maneras hace mucho aire y no se iban a encender.


Tu bella sonrisa me endulza el alma. Eres una gran chica.


Este viernes te prometo comprar tu pastel favorito, y ahí sí soplarás tus velas.


Cuando encuentres esta cartita en tu buró, por favor, llámame.


Te ama,
tu papá.


Juan Pablo deja la carta sobre un buró blanco y sale hacia el jardín.


La enfermera la encuentra unos minutos después. Sonríe con ternura mientras la lee.


Con lágrimas en los ojos, le explica al doctor:


—Clara murió hace cuarenta y seis años. El día que cumplió dieciséis.

95f2fa4a-fcd3-4551-a151-c948d628de27.png
26dfb867-1e3b-497b-bcd0-b42d6d5528cb.png
bottom of page